miércoles, 14 de agosto de 2013

Haciendo Lo Que Nos Es Natural

Los psicólogos cristianos y los humanistas difieren en forma significativa en cómo ven la naturaleza humana. Los psicólogos seculares dicen que los niños nacen “buenos”, o por lo menos “moralmente neutrales”. Creen que los niños aprenden a hacer cosas malas de los errores de sus padres y de una sociedad corrupta.

Yo sé que soy malo de nacimiento;
pecador me concibió mi madre.
Salmo 51:5
Sin embargo, como cristianos, sabemos que no es así. En lo profundo de nuestro carácter se encuentra una voluntad propia que nace con nosotros, que es parte de nuestra naturaleza genética. Deseamos controlar a la gente, a nuestras circunstancias, a nuestro medio, queremos lo que queremos, y lo queremos ahora mismo. Adán y Eva demostraron esto cuando comieron del fruto prohibido. Los niñitos que comienzan a caminar pisotean con fuerza y dan berrinches. Los esposos y las esposas ilustran la misma obstinación cuando discuten acerca de cómo gastar el dinero, o si el rollo de papel higiénico se debe desenrollar con el papel saliendo por arriba o por abajo. El rey David se refirió a este mismo instinto natural básico cuando dijo: “En pecado me concibió mi madre”.


Solamente Jesucristo nos puede ayudar a encarar la depravación que nos lleva a ser egoístas, soberbios y desobedientes. Él ha prometido hacer por nosotros lo que nosotros no podemos hacer solos. Hablemos sobre esto.

* Tomado del libro "Una Luz en la Noche" del Dr. Dobson y su esposa Shirley, pág.25

No hay comentarios:

Publicar un comentario